La Lucha Canaria
La Lucha Canaria es un deporte vernáculo de las Islas. Se caracteriza por la habilidad para aprovechar la fuerza del contrario y por la nobleza. Tiene como principio básico el desequilibrio del adversario hasta hacerle tocar el suelo con cualquier parte de su cuerpo que no sean las plantas de sus pies. Para quebrar la estabilidad del rival no se permite la lucha en el suelo, como ocurre con otras modalidades, ni ninguna clase de llaves o estrangulaciones.
Es uno de los legados más importantes que, desde el pueblo aborigen de las islas, ha llegado hasta nuestros días. Cronistas y escribanos de la conquista de Canarias por la Corona de Castilla hablan de la lucha como una de las características más destacadas de la población autóctona.
Fray Espinosa, uno de los primeros historiadores que estuvo en Tenerife cuando aún existían guanches, constata la existencia de la lucha aborigen. Obtuvieron datos sobre idéntica constancia Torriani, Abreu y Galindo, Antonio de Viena, José Viera y Clavijo. etc.
Para derribar al contrario se emplean, siempre con un buen agarre, una serie de "luchas”, “mañas" o "técnicas" ejecutadas con las manos, con los pies, con el tronco o de forma mixta. Cada "golpe de lucha", como también se le conoce de modo arcaico, conlleva una secuencia de movimientos precisos, iniciados a partir de la posición de brega.
Cuando dos luchadores se encuentran en el centro del terrero estrechan sus manos en señal de amistad, nobleza y tradición. Inician el agarre colocándose frente a frente y cada uno introduce su mano izquierda en el remango derecho del pantalón del oponente. Inclinan sus cuerpos hacia delante por la cintura, hasta quedar sus hombros derechos juntos, a la misma altura. Colocando los brazos derechos en posición vertical, unen las palmas de las manos y las bajan hasta tocar el suelo con las puntas de los dedos. Validada esta secuencia por el árbitro, éste dará la señal de comienzo de la agarrada haciendo sonar su silbato.
La agarrada es el periodo de tiempo del que disponen los dos luchadores para tumbarse. En el sistema más habitual, el "de tres las dos mejores" se concede minuto y medio; dándose la opción de un minuto más, cuando existe una nula y una a favor de cada contendiente. En el sistema de "todos contra todos" la duración también es de minuto y medio.
Cada lucha tiene su contra. Ésta consiste en aprovechar el ataque, la fuerza y la descolocación del contrario para replicar con otra maña. También existe la recontra o respuesta a la contra.
Diseño: J. Miguel - © Copyright 2011/12.